La idea que abre una serie de reflexiones sobre lo complicado de que lo obvio y simple sea aceptado, es una reflexión que a veces le he comentado a alguno de mis clientes: Lo obvio no tiene por qué ser necesariamente sorprendente al descubrirse, aunque a veces sí.
El marketing es simple. Y como todas las áreas de conocimiento de nuestra sociedad se crean de forma natural barreras para hacerlo menos accesible. Las reglas básicas del branding no pasan de una docena pero en Amazon.com al buscar libros con la palabra “marketing” en el título arroja más de 555,846 libros, lo que supone un nivel de redundancia tremendo. Si esto es así en la Era Gutenberg, en la Sociedad Digital -a partir de la popularización del uso de Internet y las nuevas tecnologías - todo lo que podría ser simple y compartido de forma general se ha complicado mucho más.


1 OPINA DE ESTE POST (publicación inmediata):
Me molan las etiquetas ... muy simples...
Contruyendo sobre tu idea: lo obvio no tiene que ser sorprendente, pero en mi opinión y experiencia también puede serlo. El mero hecho de mirar con nuevos ojos lo más cotidiano de nuestra existencia, puede hacer que descubras "lugares mal iluminados" a los que no habías prestado atención. Lo que encuentras es simple, pero un gran descubrimiento ... sobre todo porque lo tenías delante de las narices.
Ahora, si lo descubres y luego no le das valor porque es simple, entonces no tienes perdón de dios. :D
Publicar un comentario en la entrada
Feel free to coment, thanks!