Del HIV y Africa en mi blog: los Memory Books
30/11/10
De nuevo en INNOESFERA
29/11/10
El evento se celebra mañana día 30 de noviembre en el CIBBVA
Foro de Innovación de la Rioja
23/11/10
Mañana estoy invitado a participar por la Fundación Riojana para la Innovación en el Foro de la Innovación 2010. Hablaré del tema que últimamente más me interesa y al que, cuando encuentro huecos entre trabajo y universidad, le dedico tiempo de investigación la Sociabilidad Online.
La verdad es que el formato del Foro es muy interesante ya que en dos días vamos a estar unos veinte ponentes con charlas de 20 minutos y ronda de preguntas. Os dejo la ponencia
Workshop de Medición en Medios Sociales en el en el INSPIRATONAL WWWEDING
22/11/10
Mañana día 23 estaré con Rodrigo Miranda Director General de Shackleton Buzz & Press impartiendo un workshop sobre Medición en Medios Sociales en el Palacio de Congresos de Madrid en el INSPIRATONAL WWWEDING invitados por
Gonzalo Iruzubieta director de marketing del IAB España y mañana en Logroño...
El video del finde semana: Gabinete Caligari - La Sangre de tu Tristeza
20/11/10
Para María y Judith
Mi nuevo blog, solo fotografía http://sentados.es
17/11/10
Mi nuevo blog, solo fotografía http://sentados.es
![]() |
| Beauty may be in the eye of the beholder: truth is not |
Qué [ sí ] es el Postmodernismo (y 3)
11/11/10
Los conceptos sólidos de la modernidad han sido sometidos a disolución y han dado lugar a una modernidad fluida. Lo que se hace líquido son los vínculos entre las elecciones y proyectos individuales y las acciones colectivas, las estructuras de comunicación y coordinación entre las políticas de vida individuales y las acciones políticas colectivas. En términos de Bauman, el poder de licuefacción se ha desplazado del sistema a la sociedad o ha descendido del macronivel al micronivel de la cohabitación social, porque lo que está sucediendo es una profunda redistribución y una reasignación de los poderes de disolución de la modernidad.
La crítica a la postmodernidad apunta a que muchos pensadores postmodernos parecerían no diferenciar con suficiente nitidez entre la Ilustración como idea -palanca emancipadora del hombre frente a la naturaleza- y las consecuencias de la propia Ilustración; esto es, entre el proceso y su lógica dominante.
Los diferentes acercamientos de la postmodernidad han demostrado su potencial sugerente e inspirador desde el disenso y la pasión por la resistencia pero también su debilidad como alternativa social a la herencia de la modernidad; y negar a la razón su capacidad emancipadora no abre caminos a la crisis sino que profundiza en ella. Tanto a Th. W. Adorno como, en especial, a M. Horkheimer criticaron en su obra cómo esa palanca de autonomía, libertad, independencia y posibilidad de elección degeneró en un proceso de instrumentalización sustantivado al servicio de un exterminio humano planificado del propio hombre, la misma razón originalmente emancipatoria que en su autodisolución hizo posible Auschwitz.
El mayor riesgo de las posiciones postmoderna es que se acercan a una filosofía negativa de la historia, en términos de W. Benjamín, pareciendo hacer una llamada implícita a un salto fuera del progreso al identificar el centro del conflicto –no entre clases sociales o sujetos colectivos- entre hombre y naturaleza. La denuncia de la modernidad debería tener como diana intelectual no el incumplimiento del proyecto ilustrado sino nuestra incapacidad social para cumplirlo una vez identificadas sus podredumbres. Con la crítica integral a la Ilustración se corre el riesgo de caer en posiciones paradójicas si se niega a la razón su potencial emancipador y niega, al mismo tiempo, cualquier posible escape a la crisis de la modernidad. La modernidad no es un proceso irrevocable sino un proceso histórico necesitado de reorientación por muy irreparable que sea lo perdido en el camino; socialmente es necesario comprender el porqué la razón avanza refutándose y no emancipa ni libera, sino lo contrario, posponiendo siempre una justicia pendiente.
Qué [ sí ] es el Postmodernismo (2)
10/11/10
La crítica postmoderna a la modernidad apunta al desenmascaramiento de una teleología determinista en origen: si se asume que hay leyes naturales que descubrir –la autoprofecía se cumplirá- y serán descubiertas. Las teorías científicas no están ya determinadas por criterios externos de validez y de verdad, son útiles como sistemas de símbolos permitiendo ciertos cursos de acción social y promoviendo una determinada imagen del mundo. Así, la sociología moderna crea y construye investigaciones y datos para dar soporte a la existencia de esas esperadas y deseadas leyes del comportamiento social.
Para el pensamiento postmoderno todas las teorías modernas están acompañadas por numerosas excepciones a partir de los datos del mundo real social y eso, excepciones que las invalidan en su pretensión de desplegarse como ciencias empíricas. Lo más que las teorías postmodernas están dispuestas a aceptar es que en algunos casos las teorías modernas encuentran alguna confirmación en la realidad. No obstante, toda verdad de esas teorías es necesariamente puntual, provisional y sólo válida bajo ciertas circunstancias. Y nunca puede inferirse de esas verdades puntuales que exista alguna ley universal regular y mucho menos natural. Para los pensadores postmodernos las cosas no son como son –como afirmaba el empirismo lógico- y la realidad no está ahí fuera para ser descubierta.
Desde el punto de vista metodológico el postmodernismo sociológico aboga por investigaciones asociadas a textos y análisis de los discursos, técnicas etnográficas y, en el sentido más amplio, cualitativas, como las más idóneas para la investigación social.
Jacques Derrida, más asociado con el post-estructuralismo, proporciona al pensamiento postmoderno una de sus bases intelectuales más reconocibles que es el método de la deconstrucción al focalizar su pensamiento en la importancia del lenguaje y el papel del discurso. Para Derrida la realidad social puede ser leída como un texto, pero ninguna lectura puede tener un valor ontológico superior al resto ya que todas son válidas y, por tanto, ningún significado puede ser permanente. Aunque Derrida niega ser un posmoderno, la relativización de los conocimientos, en particular el conocimiento científico, como parcial y local ha sido un elemento clave de la posmodernidad desde entonces.
[...]
Qué [ sí ] es el Postmodernismo (1 de 3)
Postmodernismo es un concepto que ha sufrido una considerable inflación de significados y se resiste a una definición simple o unívoca. El término comenzó a popularizarse en los años 60 del siglo XX comprendiendo toda una serie de críticas antimodernas alrededor del arte, la arquitectura y la literatura. En la filosofía y la teoría social fue incorporado más tardíamente a partir de los trabajos de Jean-François Lyotard (en concreto de su emblemática obra Qué es la postmodernidad) y de Richard Rorty durante los años 80.
En el ámbito sociofilosófico la idea de postmodernidad se ha venido asociando con la crisis del proyecto de la Ilustración y el final de la idea de progreso, con el abandono intelectual definitivo de la cultura de la modernidad como una historia de desengaños y con el final de los discursos con vocación de explicación de la totalidad de la realidad. En definitiva, con la ruptura con la idea de racionalidad, denunciada como razón instrumental por los pensadores de la Escuela de Frankfurt.
Las raíces intelectuales del postmodernismo sociológico se pueden rastrear en el estructuralismo francés (Claude Levi-Strauss, Roland Barthes, Jacques Lacan), el post-estructuralismo (Michel Foucault, Jacques Derrida, Jean-François Lyotard), el último Ludwig Wittgenstein y la antropología de Clifford Geertz, que han desempeñado un poderoso influjo en el pensamiento postmoderno. Otras influencias se pueden rastrear en algunos miembros de la Escuela de Frankfurt (Walter Benjamin, Theodor Adorno, Max Horkheimer o Herbert Marcuse), en el interaccionismo simbólico o la etnometodología.
En el postmodernismo no es simple identificar un corpus ideográfico entre sus pensadores, suponiendo que se llegaran a reconocer como postmodernos, aunque difieren a menudo en sus conclusiones y programas, cabe resumir algunas premisas teóricas y metodológicas: el acento en el discurso alrededor de conceptos como la diferencia, la diversidad y el irreductible conflicto entre humanos en lugar de la idea de búsqueda de unidad y fraternidad; la importancia esencial del lenguaje en la producción del individuo y lo social; la convicción de que ha habido un cambio en la naturaleza de la sociedad desde la homogeneidad (modernidad) a la heterogeneidad (postmodernidad); la negación de autoridad a cualquier que presente como válidas cualquier tipo de verdades o premisas universales como aproximaciones teóricas y metodológicas; y el papel dominante atribuido a las nociones de identidad, texto y símbolo en el momento de afrontar cualquier investigación social.
[...]
El video del finde: Simply Red - Stars
06/11/10
Siguiendo la línea 80, este vídeo semi mítico ;) de Simply Red que tan buenas sensaciones destila desde entonces, dedicado -aunque ella ya se apropió El video del finde hace tiempo- a mi amiga María
Contestando a comentarios "Qué [sí] es el relativismo"
Algunos libros que leo sobre Redes Sociales y otros temas
04/11/10
Así que algunos de los libros que tengo por la mesa y el suelo:
Poynter, R. The handbook of online and social media research. Esomar
VVAA. Cybercultures reader. Routledge
VVAA. Virtual Culture. Identity & Communication in cybersociety. Sage
VVAA. Critical cyberculture studies. NYU
Hine, Ch. Virtual Etnography. Sage
Kozinets, R.V. Netnography. Sage
Christakis, N. Fowler, J. Connected (hay versión en español en Taurus)
Castells, M. (ed.) La sociedad red: una visión global. Alianza
Sibila, P. La intimidad como espectáculo. FCE
Lessig, L. El código 2.0 TDS
Zelier, V. La negociación de la intimidad. FCE
Ranking de blogs de Marketing y Publicidad Wikio
Como cada mes, el 5 exactamente, WIKIO publica una clasificación de los blogs por categoría, me han pedido que le de visibilidad a la de Marketing y Publicidad (y además aparezco) así que no hay problema y lo hago encantado.
Qué [sí] es el relativismo (para @Olivita)
03/11/10
Lo prometido, Olivia ;)
El relativismo es uno de esos conceptos popularizados, como el de paradigma, que a base de exprimir sus límites acaba reducido a una inflacción semántica que no aporta claridad sino lo contrario. Lo más importante, antes de nada, es que aunque pueda haber versiones desde diferentes puntos de vista la verdad no necesariamente desaparece o, dicho de otra forma, y como aparece en la cabecera del blog desde hace ya un tiempo, Beauty may be in the eye of the beholder: truth is not.
El relativismo se fundamenta en el punto de vista de que cualquier normatividad (moral, estética, etc.) depende siempre del sistema social o cultural que la sustenta y, por tanto, no es viable ningún punto de vista neutral posible para los sujetos. El relativismo sostiene que cualquier parámetro sobre lo verdadero, la racionalidad, lo correcto e incorrecto desde un punto de vista ético es mutable y variable en función de cada cultura, época y sistema social por lo que no es posible apelar a criterios o leyes ni universales ni absolutas para dirimir una postura ontológicamente superior a otra. El relativismo plantea cualquier verdad posible bajo una forma lógica semejante a: “A es verdad en la cultura B pero no en la cultura C ni en la cultura N…”, “A es verdad para mí pero no para él o ella o ellos” y así sucesivamente. A inicios del siglo XXI el relativismo ha ido confluyendo y acentuando su influencia conjuntamente con el postmodernismo (haré una entrada en breve).
El relativismo, aunque se pueden rastrear algunas raíces intelectuales en la Grecia clásica, se extiende como pensamiento a partir de la segunda mitad del siglo XX influyendo en distintas disciplinas intelectuales como la filosofía, las ciencias sociales, etc.
El relativismo epistemológico sostiene la idea de que toda creencia está siempre circunscrita a algún grupo o individuo, espacio o tiempo dónde no se pueden dar verdades objetivas, ni que éstas puedan tener validez en distintas culturales ni conformarse como ideas universales porque lo que puede ser verdad para una puede ser considerado falso para otra cultura. Toda creencia o idea, por tanto, es equipotente, no hay dónde ni porqué buscar verdades objetivas, lo que supone la negación del progreso del conocimiento y todo intento de búsqueda de una verdad no es más que una máscara de la lucha por el poder. Así, el relativismo se autocomprende como una herramienta desveladora y desenmascaradora, por medio de la deconstrucción, de todos los discursos científicos como herramientas del poder. Sin embargo, el relativismo ni llega a explicar cuál es el proceso o método de desvelamiento ni, por otra parte, se comprende a sí mismo como una verdad no universalizable lo que le llevaría, inevitablemente, a la paralización. Si se acepta por principio que todas las verdades sean provisionales y particulares rechazando cualquier pretensión de que puedan ser universalizables no sólo se acabará en el escepticismo radical sino casi inevitablemente en el nihilismo.
Inevitablemente el relativismo epistemológico abocará a aceptar que no puede haber conocimiento científico posible y sólo podemos crear ideología u opinión estética, que es imposible distinguir la ciencia de la pseudociencia y de la ideología. Un efecto perverso del relativismo es que socava la democracia y los fundamentos del estado de derecho al poner en cuestión toda forma de ley aboca inevitablemente a la parálisis. No obstante, el relativismo como sucede con el escepticismo tiene, al menos, un aspecto de verdad destacable puesto que toda proposición sobre la realidad es susceptible de caer bajo el principio de falibilidad lo que, no obstante, debería ser rectificado con la idea de que todo error es susceptible de ser corregido, ya que es posible el pluralismo sin que sea inevitable el relativismo.










